Me diste todo con tu sonrisa y me quitaste la mía con tu partida
me forjaste robusto pero incapaz de olvidarte
fuiste el rocío de mis pesares... y al mismo tiempo mi talón de aquiles que me hace vulnerable... te extraño aún cuando sé que te llevo conmigo todo el tiempo
la nostalgia de no abrazarte merma mis fuerzas... a la par que el amor que dejaste en mi corazón fluye como corriente de adrenalina pura que me hace recobrar el equilibrio y la razón.
Tú mi protector del mas allá... mi ejemplo de vida... estirpe de mi sangre
espera por mí... padre mío
pronto estaremos juntos
voy a continuar luchando por resistir
hasta que el creador marque el día de nuestro ansiado encuentro.
